jueves, 16 de diciembre de 2010

Mapa conceptual ¿Qué es la E.F.?

Parodia Profesor E.F. FCAFE



Video en respuesta al comentario publicado en el video inferior sobre farmacia, en el que hace una pequeña alusión a nuestra carrera. Hemos intentado hacerlo divertido y con humor, y sobretodo para que paseis un rato divertido viéndolo, esperamos que os guste y sobretodo que os riais.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Concepción del profesor de E.F. (ver hasta el final)

video
Por suerte nuestra carrera no es la única infravalorada y menospreciada, aunque tenemos que cambiar esta concepción, ya que cuando nos preguntan "¿Qué estudias?" y respondemos "La licenciatura de E.F." (porque nadie sabe lo que es FCAFE) la gente suelta un "Ah..." seguido de una sonrisa o un comentario del tipo "A lo facil eh..."

Nuestro mural: Cuerpo sano, mente sana.

Nuestra visión sobre las diferentes concepciones del movimiento, las hemos basado sobre todo en el ámbito de la recreación y actividad física saludable y de ocio, como por ejemplo el aquafitness, o el futbol sala. Creemos que además de un cuerpo saludable, tenemos que tener un corazón fuerte, tener una dieta equilibrada (popeye y sus espinacas) y ser fuertes e inteligentes (dualismo clark kent-Superman)

También público el resto de murales de mi clase ya que con su consentimiento, me dejaron hacerles una fotografía para poder subirlo a mi blog, así que les agradezco su colaboración, y aquí están:







¿Qué es la educación?

                                    ¿Qué es la educación?
Para responder esta pregunta, haré una definición propia basándome en todo lo leído al respecto sobre la educación. Por lo tanto, para mí, la educación es un proceso continuo en el que intervienen como mínimo dos personas, en el que hay un intercambio constante de papeles respecto al educador-aprendiz, o lo que es lo mismo, enseñar/educar conllevan aprendizaje, del mismo modo que el aprendizaje conlleva educación.
Desde el principio de los pensamientos filosóficos pasando por Aristóteles hasta Platón, incluso Montaigne con su cita “El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender”, se sabe que la interacción profesor-alumno es indispensable en todo buen aprendizaje. Y yo estoy muy de acuerdo con ese pensamiento, como según Platón era el método “hermenéutico” o “mayéutica”, el cual consistía en el arte de saber hacer las preguntas adecuadas para que los discípulos/alumnos saquen por sí mismos la verdad/ la respuesta. Evidentemente no todo va a ser preguntas y respuestas, pero considero que el aprendizaje es algo más que explicar, narrar, contar o incluso castigar, sino en cómo y cuándo aplicarlo de manera adecuada  (mediante las experiencias). Por supuesto no podemos pretender que en la sociedad de hoy en día que desde los maestros de infantil de alumnos con 3 años hasta los profesores de bachillerato con 18 o universitarios, sean los encargados de educar/educarnos. Ya que la educación viene dada principalmente por los padres, influyendo de manera caracterizadora la sociedad, la religión, los amigos, el entorno … y de manera complementaria/auxiliar el profesor. Porque si dependiese del profesor única y exclusivamente la ardua tarea de educar, ¿cuándo enseña los conocimientos necesarios para aprobar en la escuela de la vida? Por ello, pienso que si los padres no son los propulsores de la educación de sus hijos, éstos estarán faltos de ella, y ni en el mejor de los casos, por muy buen maestro que se tenga, si el alumno no quiere aprender… (No hay más ciego que el que no quiere ver).
En conclusión, como dice Savater: “Una buena educación no siempre deriva buenos resultados, lo mismo que un amor correspondido no implica una vida feliz”, así que por muy bien que nos eduquen/eduquemos no tiene por qué conllevar buenos resultados en el complejísimo mundo del proceso enseñanza-aprendizaje.

Prólogo y capítulo 2 de Savater

En primer lugar, me gustaría dar mi opinión sobre las dos citas que aparecen justo antes del prólogo, que dicen así:
“Los hombres han nacido los unos para los otros; edúcales o padécelos” Marco Aurelio
“El niño no es una botella que hay que llenar, sino un fuego que es preciso encender” Montaigne.
La 1ª cita es bastante buena, pero cuando no se les puede educar, no hace falta padecerlos, hay una tercera opción, “ignorarlos”, aquellos humanos que no comparten nuestras ideas de pensar no tenemos por qué ignorarlos, pero podemos “pasar de ellos”. Aunque tiene otra interpretación, y es que si no les educas bien, vas a estar continuamente padeciendo.
La 2ª cita es excepcional, estoy completamente de acuerdo con ella, ya que el proceso de aprendizaje-enseñanza es una continua estimulación e interacción entre profesor y alumno.
En el prólogo el autor manifiesta su disconformidad con la sociedad actual respecto a las prioridades de enseñanza en la educación, reprocha que se invierte más en las enseñanzas superiores, sin tener en cuenta que cuando más podemos influir en los alumnos son en las primeras etapas. También encontramos un pensamiento con el que no estoy en total acuerdo, y dice así: “En cualquier educación, por mala que sea, hay los suficientes aspectos positivos como para despertar en quien la ha recibido el deseo de hacerlo mejor con aquellos de los que luego será responsable”. Porque sí que es cierto, que todos queremos educar “mejor” de lo que nos han educado a nosotros, por muy bien que lo hayan hecho, siempre pensamos que nosotros seremos mejores padres y madres (solo el tiempo dirá), pero aquellos desdichados que no tienen ni medios ni recursos, pero si una muy mala educación, dudo mucho que quieran educar mejor que la educación que ellos han recibido, siempre hay excepciones. Y la frase que más me ha llamado la atención del prólogo es “Una buena educación no siempre deriva buenos resultados, lo mismo que un amor correspondido no implica una vida feliz”. Ya que ahí entramos en una polémica de si el maleducado “nace o se hace” o sobre la vida sentimental de las personas, que puedan ser felices o no a pesar de encontrar/tener amor.

En cuanto al capítulo 2, Savater comienza exponiendo que los padres son los primeros educadores en la vida de una persona. Mencionando también la importancia del tiempo a la hora de educar y de que el educador tenga conocimientos/experiencias sobre una educación (buena).  Después menciona que debido a que somos humanos, cualquiera de nosotros puede enseñar (mejor o peor), como por ejemplo los niños pequeños, que aprenden cosas los unos de los otros. Pero ello no quita que el educador no sea diferenciado de otras profesiones ya que el ámbito de la enseñanza es una profesión. También aclara los conceptos educación-instrucción, y menciona el concepto de las capacidades abiertas y capacidades cerradas, donde las abiertas se refiere a infinitas, que nunca se pueden aprender de manea concreta ni ser especialistas; mientras que en las cerradas sí, como por ejemplo atarse los cordones, leer etc. Por tanto, hace hincapié en que aprender es una habilidad abierta, y hay que estar siempre enseñando a aprender, y aprendiendo enseñando.

Para concluir, Savater expone la necesidad de la formación de la personalidad como uno de los retos de la enseñanza escolar y manifiesta su disconformidad con el currículum oculto que está presente en la educación actual.

Mi futuro como "profesor de educación fisica"


El profesor nos pidió un "autorretrato" de cómo nos veíamos en un futuro, pues bien, aun a riesgo de resultar un poco contradictoria mi particular visión, solo quiero manifestar que no quiero trabajar en este ámbito, ya que tengo una vocación aún más fuerte que atender:

Yo me veo más bien así, y cueste lo que cueste, lo conseguiré. Aunque entre que saco la oposición no descarto hacer unas horas como profesor de E.F en un centro privado o incluso trabajar en gimnasios. Pero reitero que mi verdadera vocación es ser POLICÍA o BOMBERO.